Mi compañero de viaje, el habitual cuando el terreno es abrupto y hay que subir y bajar montes, el incombustible Huanho. En este tipo de aventuras necesitas un tipo con el que te lleves bien, siempre dispuesto a tomar una cerveza y con una conversación para no aburrirte nunca.
Pudimos disfrutar de unas increíbles vistas del Mont Blanc. Montañeros y escaladores de todo tipo y nacionalidad. Una sensación única de alta montaña para un pisapraos como yo, la gente encordada, con sus crampones y piolets subiendo por una cresta nevada con tan solo un pequeño pasillo para colocar los pies y a ambos lados el vacío.
Etapa 1. Courmayeur - Monte la Saxe - Ref. Walter Bonnati
Comenzamos el tour, de mano una fuerte subida hasta el refugio Bertoni. Huanho aún llevaba el estrés del trabajo en el cuerpo y le cuesta un huevo la subida. El refugio nos recibe con música de acordeón, bastante gente e incluso unos niños. El día sigue soleado aunque en las cumbres hay unas cuantas nubes.
En el refugio nos tomamos unas cervezas bajo la sombra de las Grandes Jorasses y el Glaciar del Triolet, mientras conversamos con unos franceses primero y con unos americanos después. El refugio espectacular, el mejor alojamiento de toda la ruta. Mejor que muchos hoteles. Cenamos acompañados de unos suizos que habían llegado en bicicleta de montaña, unos cachondos que solo sabían tres palabrotas en español.
Etapa 2. Ref. Bonnati - Ref. Elena - Col de Ferret - La Fouly
Salimos del refugio y abandonamos a los americanos que iban a otro ritmo. El cielo esta despejado pero en el fondo del valle se ven las nubes, mas tarde subirían e incluso nos mojaríamos al final de la ruta. Llegamos al refugio Elena que estaba cerrado por fin de temporada, está enclavado en el final del valle, a 2100 metros de altura.
Etapa 3. La Fouly - Issert - Champex - Alp Bovine - Col de la Forclaz
Está lloviendo a mares, afortunadamente habíamos decidido coger un autobús para ahorrarnos 3 horas de caminata por el fondo del valle y comenzar la ruta desde Issert. Acompañamos a un montón de escolares de entre 4 y 7 años en su viaje hacia el colegio en Martigny.
Desde Issert una dura subida bajo la lluvia hasta Champex, una hora subiendo. En Champex calados hasta los huesos paramos en una terraza a tomar un café y cambiarnos de ropa.
Vuelve el buen tiempo. Niebla por la mañana pero mas tarde despejaría. El primer día que comenzamos a caminar sin tener una cuesta delante, un paseo de varios kilómetros a lado de una antigua traída de agua del glaciar. Al cruzar un puente comienza la subida, el terreno se hace mas irregular y la niebla aun no ha despejado. Llegamos al refugio de Les Grands en el justo momento en que sobrepasamos la niebla que queda a nuestros pies. Espectacular vista del Glaciar de Trient, lo tenemos al lado. Continuamos camino por el sendero que sin perder altura nos lleva al Col de la Balme. Pasamos a Francia !!!.

Etapa 5. Trient - Lacs des Cheserys - Refugio Lac Blanc
Hoy tenemos una etapa relativamente sencilla, corta pero todo cuesta arriba. Nos cruzamos con casi todos los compañeros de la cena anterior. Subida larga y con un montón de vías ferratas y zonas equipadas con escaleras. Ganamos así altura muy rápidamente. Día completamente despejado que sirve para tomar unas fantásticas fotos en los distintos lagos por los que pasamos. Al llegar al refugio (2300 m) descansamos en la terraza que tienen montada, compartimos mesa con Steve, Rebeca y Christine.

Mucha conversación sobre viajes, trabajo y aficiones. Como llegamos muy temprano decidimos dar un paseo por la zona de las Aguilles Rouges, ya sin el peso de la mochila. Subimos hasta que el refugio fue solo una piedrecita en las instantáneas que sacamos. Incluso llegamos a pisar nieve. Un par de horas de paseo para completar la etapa de hoy. La cena fue muy especial, era el cumpleaños de Juanjo. Tomamos unas botellitas de vino y compartimos lo que nos quedaba de orujo de miel, una cena diferente, en compañía de amigos del tour y en un paraje inolvidable.
Cumpleaños en el Lac Blanc !!!
Hoy madrugamos bastante, como los telefericos de la zona ya estan cerrados por mantenimiento nos tocaba una larga ruta para retornar a Chamonix. Elegimos el camino mas complicado que intentaba llegar hasta el mirador de Brevent sin perder altura, al final como siempre los atajos no son tales, nos toco subir y bajar continuamente. Cresteando por la reserva de las Aguilles Rouges. Finalmente, después de bastantes horas y unas cuantas escaleras llegamos al mirador. Mi camara no tiene suficiente amplitud de campo para el paisaje que se nos presenta. Enfrente La Aguille du Midi y el Mont Blanc, abajo Chamonix.

Y aquí finaliza el tour, con una cena de carne a la piedra en Chamonix y un largo viaje en coche hasta Gijón, además de una parada en Irún para tomar chuletón y salir de marcha, pero eso ya es otra historia ...